Luego de la intervención
del taller, la unidad es lavada exteriormente y cuidadosamente
higienizada y desodorizada en su interior. Además,
si el sistema informático lo determina, se fumiga.
El lavado de la carrocería se realiza con una lavadora
y las zonas donde no llega la máquina, como gomas,
llantas, ópticas, parabrisas y demás, se limpian
manualmente. Se utiliza shampoo siliconado y, para los neumáticos,
revividor con siliconas. La limpieza de la cabina del chofer,
del baño en general (inodoro, pileta, grifería,
paredes, piso), de los pasillos, corredores, escaleras, bauleras,
cortinas y del interior de las ventanillas, se hace íntegramente
en forma artesanal. Lo mismo para el cepillado y aspirado
de butacas, aspirado de alfombras, vaciado y limpieza de termeras
y cafeteras.
En este sector también se lleva a cabo el suministro
de agua, tanto para el depósito de canillas como para
el radiador. Asimismo, se aprovisiona la unidad con combustible
quedando la misma disponible para el servicio.
Finalmente, y en forma obligatoria, se realiza nuevamente
la inspección en portería. Allí se chequea
la correcta limpieza exterior e interior de la unidad y se
verifica la presencia de los elementos de seguridad . El último
control lo realiza el chofer antes de iniciar cada recorrido. |